martes, 19 de agosto de 2008

cuarto elemento

Yo no sé de fuego
ni tampoco de su alma,
no sé porque abriga
ni sé si alimenta.
Porque él
no es comida,
ni bebida,
ni se le respira,
¿de que me sirves fuego en mi vida?
sino es para quemarme
para transformarlo todo
para incendiarlo
y destruirlo
como comprender el fuego
que para mi es solo misterio
porque me es ajeno y no es parte de mi cuerpo
y es que no te entiendo
y por ello te quiero
soy tu amante Fuego
el que te teme
el que prudentemente desconfía de ti
el que desearía ser tu
el que te envidia
por ser tan diferente,
por nunca estar en mi,
un intocable,
un imposible.

No hay comentarios: